Revista ACCESIBLE

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Error
  • XML Parsing Error at 1:189. Error 9: Invalid character

E-mail Imprimir PDF

¿Qué handicap?

Beatriz Engo Morales

Beatriz es una estudiante universitaria de Ciencias de la Información que tuvo a bien colaborar con ACCESIBLE como voluntaria durante 3 meses antes del verano pasado. En su artículo, Bea nos presenta una reflexión casi intimista sobre el mundo universitario y la discapacidad.
Es un punto de vista de estudiante y, de alguna manera, cómplice con el mundo de la discapacidad que ahora forma parte de su vida al haberse acercado, durante un tiempo, a una realidad que desconocía.

Portadores de la antorchaUn atleta moribundo entrega una antorcha (símbolo de verdad y conocimiento) a un joven montado en un brioso caballo. Representa alegóricamente la transmisión de la cultura y los valores occidentales.Hándicap: dícese (según Wikipedia) de la resistencia impuesta por la naturaleza de una actividad, inercia errada que iguala las posibilidades, desventaja, complemento que pone una carga ideal. La RAE por su parte, en la segunda de sus acepciones para la citada palabra, la define como circunstancia desfavorable, desventaja. Un hándicap por tanto, y para nuestro lenguaje al uso, no es ni más, ni tampoco menos, que esa pequeña o gran barrera de cualquier naturaleza que entorpece nuestro camino hacia la consecución de algo. Así es fácil para todos pensar en cualquiera de las veces que un molesto diablillo de estos ha hecho de nuestro camino al éxito, sea cual fuere el éxito que persiguiésemos, un mar de dificultades.

Son muchas las situaciones en las que la inercia de nuestras vidas nos ha supuesto un hándicap en sí misma. Empezar el colegio, integrarte, separarte del calor y la protección familiar. Una vez salimos airosos, llega la universidad, con toda esa burocracia infernal, ese lío de asignaturas de un año y del siguiente, ese ambiente impersonal en el que, de golpe y porrazo, has pasado de ser un nombre con un apellido a ser uno más del montón; de nuevo la integración, otra vez el comienzo del difícil proceso de hacer amigos, tu pequeña familia en ese mundo nuevo aún por explorar; más importante aún, la incertidumbre de pensar si la elección de la carrera ha sido o no acertada…

En fin, no creo que nadie se sienta ajeno a todas estas cosas que un día, hace más o menos años, nos quitaron alguna que otra horita de sueño antes de, igual que un día lo hicieras en el colegio, superar ese hándicap que supone adaptarte a todo cambio.

Detalles de una discapacidad

A propósito de todo esto, os invito a pensar qué hubiera sido de nosotros si, mucho antes que todo lo anterior, el hándicap se te planteara solamente al verte al pie de las escaleras de entrada al recinto, si antes de preocuparos de si la elección de tus estudios ha sido o no satisfactoria, tuvieras que preocuparte de cómo vas a arreglártelas para poder tomar apuntes si adoleces del necesario sentido del oído, o si antes de pensar en si harás o no amigos, tienes que preocuparte de si encontrarás a alguien que se ofrezca a transportarte de un aula a la siguiente en esas corrientes de personas fluyendo sin parar por los pasillos del caos entre clase y clase.

Guardería de la universidad

La Escuela Infantil de la UCM, Pequecampus, acoge a los hijos, de entre cero y tres años, de trabajadores de la universidad, personal de la Fundación General de la UCM, estudiantes y también los de trabajadores de instituciones, organismos o empresas que desempeñen su trabajo dentro de la Ciudad Universitaria o del Campus de Somosaguas.

O todavía peor, si ni siquiera sabes si podrás o no llegar al campus porque no te vales por ti mismo para coger el transporte público, ni muchísimo menos dispones del dinero necesario para tirar de taxi cada día de ida y vuelta. Entonces, y sólo entonces nos damos cuenta de que nuestros hándicaps son sólo la décima parte de los de aquellas personas que, aunque compartiendo también los nuestros, sus dificultades o circunstancias desfavorables se ven multiplicadas por 10 en cosas básicas en las que apenas reparamos en nuestra vida cotidiana.

La cosa sería de la siguiente manera, para hacernos una idea: mientras nosotros mirábamos asustados desde lo lejos la afluencia de gente que entraba y salía por las puertas de la que se había convertido ya en nuestra universidad, una persona con discapacidad,  probablemente no habría reparado todavía en otra cosa que no fuera  estar concentrado en solucionar el modo en que podría llegar a la puerta que le separa desde el punto de partida por unas escaleras para él o ella  infranqueables.

Aunque el camino es largo, muchas universidades han comenzado a tomar iniciativas y a marcarse retos para detectar las necesidades de los estudiantes universitarios que padecen algún tipo de discapacidad. Es el caso de la Universidad Complutense de Madrid que desde el 2003, creó la Oficina para la Integración de Personas con Discapacidad (OIPD) y ha ofrecido todo lo que está a su alcance para ayudar a este colectivo.

Actualmente hay un total de 369 alumnos con discapacidad inscritos. La oficina ofrece distintos programas, acompaña a los alumnos en toda la trayectoria universitaria y mantiene contacto permanente con los centros de Enseñanza Secundaria de la Comunidad de Madrid, con el propósito de conocer las necesidades de los estudiantes que decidan ingresar en la universidad. Para hacer más accesible el ingreso en el centro se ofrece un Programa de Acogida, donde se realiza una entrevista individual y personalizada para saber las necesidades que tiene y las ayudas que se le puedan ofrecer.

La Complutense ofrece varias facilidades como la matrícula en asignaturas sueltas para estudiantes de primer curso, prioridad en la elección de grupo, turno y asignaturas, préstamo a distancia en la biblioteca y todo tipo de información sobre becas y prestaciones sociales. La OIPD ofrece al estudiante un becario de colaboración, que le facilita la vida en la universidad. El becario también en caso de necesidad puede ir a recoger al alumno a su casa. Antes de entrar en el mercado laboral también  existe la posibilidad de optar a realizar prácticas en empresas. Una vez finalizado los estudios cuenta con una bolsa de empleo.

 

Una experiencia muy particular

María tiene 20 años y lleva desde los 5 en una silla de ruedas. Este curso comienza tercero de carrera de Administración y Dirección de Empresas. Tiene alguna que otra asignatura pendiente, pero no muestra ningún tipo de preocupación. Desde pequeña asimiló muy bien su situación y ahora para ella no es un problema. Recuerda bien lo que sintió por primera vez cuando llegó a la universidad. “Tenía pánico veía que se acercaba el día y no podía dormir, yo tuve la suerte de recibir el apoyo de mis compañeros del colegio que siempre me tuvieron muy mimada, pero ahora me encontraba sola, en un mundo completamente nuevo y diferente para mí”.

Pero no le resultó difícil adaptarse. Lo primero que hizo fue entrar en contacto con la oficina, y seguir todo el procedimiento. Todo fue mejor de lo que ella esperaba. Es cierto que sigue habiendo muchas barreras, pero recibe bastante apoyo de sus compañeros y del profesorado. María, sabe que es una chica con bastante suerte, que nunca se ha sentido discriminada, porque como ella dice el hecho de ver el mundo sentada no es un problema, para ella no existe ningún tipo de barrera.

María es un claro ejemplo de superación. Afortunada y valiente, no le teme a nada. Ha conseguido superar el miedo infernal a no ser capaz de adaptarse. Su caso es uno más entre los miles de personas con discapacidad que ya acceden todos los días a la universidad en nuestro país. Afortunadamente, las universidades se han sumado a la iniciativa social, y dotan a sus estructuras de medios, espacios y apoyos suficientes para propiciar la inclusión del colectivo en el ámbito universitario.

Es el éxito de la integración, conseguido gracias a la labor que, durante muchos años, el movimiento asociativo de personas con discapacidad ha desarrollado a favor del colectivo. El caso de María es un ejemplo a seguir para superar las barreras que sólo aparecen cuando nuestro entorno es hostil y no se facilitan los medios para que una persona con discapacidad pueda demostrar sus capacidades.

Acceso a la universidad Aula de la universidad
 

Menú principal