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Mauritania ante un futuro incierto

Pedro Fusté

Conozco muy bien este país del Sáhara, poblado de gente acogedora y hospitalaria, de muchas necesidades de cooperación técnica, humanitaria y sanitaria, de glorioso pasado –fue el origen del movimiento militar de los almorávides que llegaron hasta la ribera del Ebro en el siglo XI–, y de un más que preocupante presente, a raíz de los últimos acontecimientos de ataques terroristas y secuestro de voluntarios españoles.

Nombre oficial: República Islámica de Mauritania. Situación: África del Norte, bordeando el Atlántico Norte, entre Senegal y Sáhara Occidental. Superficie total: 1.030.700 km². Fronteras terrestres: 5.074 km. Países fronterizos: Argelia 463 km., Malí 2.237 km., Senegal 813 km., Sáhara Occidental 1.561 km. Kilómetros de costa: 754 km. Aguas territoriales: 12 millas náuticas.

Problemas medioambientales, sobrepastoreo, deforestación y erosión del suelo agravada por la sequía contribuyen a la desertización, recursos muy limitados de agua potable a excepción del río Senegal de caudal permanente. Catástrofes naturales, el viento siroco caliente y cargado de arena, sopla preferentemente en marzo y abril, sequías periódicas

Orografía: principalmente las llanuras desnudas del Sáhara, algunas colinas centrales. Núcleos urbanos. Capital: Nouakchott. Ciudades principales: Nouadhibou, Kaédi, Akjoujt, Zouérate y Atar. Divisiones administrativas. 12 regiones: Adrar, Assaba, Brakna, Dakhlet Nouadhibou, Gorgol, Guidimaka, Hodh ech Chargui, Hodh el Gharbi, Inchiri, Tagant, Tiris Zemmour y Trarza.

La Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha creado la primera escuela para niños con discapacidad sensorial en Mauritania, una iniciativa que permitirá a más de un centenar de escolares recibir educación general básica y formación en técnicas especializadas.

La escuela se denomina “El Mina” y está situada en el barrio del mismo nombre en Nouakchott, capital de Mauritania, y, según explica la universidad, es el único centro del país que imparte formación especializada para niños ciegos y sordos.

A través del Instituto de Cooperación en Habitabilidad Básica, la UPM ha construido las instalaciones de esta escuela de enseñanza infantil que, desde finales de noviembre, acoge a 60 alumnos ciegos y 60 sordos.

Iniciado en 2007, el proyecto de la UPM se desarrolla en tres fases. En las dos primeras se han edificado seis nuevas aulas. Con ellas, este centro dispone ya de un aula para cada nivel de estudios y un número de alumnos por aula inferior a diez, como se recomienda para este tipo de enseñanza.

En una tercera fase, se iniciará en 2010 la construcción de una residencia que recibirá a niños con discapacidad física procedentes de otras localidades del país. El proyecto ya ha recibido la aprobación de las autoridades mauritanas y se ha iniciado la búsqueda de financiación. Otra de las demandas del centro es conseguir financiación para un “Plan de formación de formadores”.

Todo este desarrollo de futuro está amenazado por el radicalismo de los seguidores fanáticos del Islam.

Islamismo radical en Mauritania

CallejasMauritania se enfrenta en estos momentos a una crisis financiera, social, política e internacional. Todo empezó hace un par de años, después de los ataques terroristas ocurridos entre diciembre y febrero que llevaron a la cancelación del Rally Lisboa-Dakar, la retirada de inversores y el descenso a la mitad del número de turistas, según informa la agencia de noticias de Naciones Unidas IRIN. “Esperábamos a 15.000 turistas este año, pero tendremos dificultad para que lleguen a 6.000”, dijo Ba Madine, ministro mauritano de turismo.

“El gobierno está intentando hacer frente a esta crisis”, añadió Madine. Los ataques causaron la muerte de cuatro turistas franceses cerca de Aleg, al sur de Mauritania, el 24 de diciembre de 2007. Posteriormente se produjeron los asesinatos de tres militares mauritanos en el noreste del país, y un ataque con ametralladora junto a la embajada israelí en Nuakchott en el que tres personas resultaron heridas.

El total de las pérdidas por todas estas “malas influencias” aún no ha sido calculado, pero se estima que sólo la cancelación del Lisboa-Dakar supone pérdidas de más de 4,7 millones de dólares, según CIssé Mint Cheikh ould Beide, portavoz del ministerio de turismo.

Para animar a la llegada de más visitantes el gobierno regional ha aumentado la presencia policial en las calles y ha instalado nuevos puestos de control en las principales carreteras. “Nuestro mejor argumento es asegurar que estos incidentes no volverán a suceder”.

“Los turistas tienen que dejar de tener miedo y regresar pronto”, dijo Christian Neuville, un francés que lleva trabajando 15 años en el norte de Mauritania y que abrió recientemente un restaurante en Atar. “Puedo asegurar que desde 1974 yo nunca he tenido problemas aquí. Es un país muy pacífico”.

Las dos terceras partes del país, al norte, integran el desierto del Sahara. Por lo tanto, se caracterizan por un clima extremadamente seco y un relieve abrupto, con mesetas rocosas y amplias extensiones de dunas.

Durante el siglo XV, Chinguetti estuvo considerada una de las siete ciudades santas del mundo islámico. Su perfil, con la mezquita, de índole militar, construida avanzada la segunda mitad del año 700, es reconocible incluso en los billetes de 1.000 ougiyas, moneda de curso legal en Mauritania.

Chinguetti, en el centro del país, a orillas de un inmenso y cautivador acérano de dunas, es un centro importante para los nómadas porque celebran en él una de sus fiestas más pintorescas. Durante el siglo XV estuvo considerada una de las siete ciudades santas del mundo islámico. Su perfil, con la mezquita, de índole militar, construida avanzada la segunda mitad del año 700, es reconocible incluso en los billetes de 1.000 ougiyas, moneda de curso legal en Mauritania.

En Chinguetti pueden visitarse algunas bibliotecas –que la Cooperación española ha rescatado- con volúmenes de los siglos IX, X y XI. El aspecto exterior es de mucho deterioro pero se conservan perfectamente textos y libros que hablan de la grandeza que tuvo esa ciudad en su momento más álgido de su historia. Cultura, Islam y almorávides forjaron la leyenda de la ciudad más visitada de Mauritania.

Hacia el sur, el desierto va dando paso a la sabana del Sahel, con alguna lluvia y vegetación. La porción sudoccidental, que riega el río Senegal, recibe algo más de lluvia. Allí se concentran la población y las actividades productivas, salvo los pastores nómades, dispersos en todo el territorio. El problema ambiental más grave es el proceso de desertificación, con sus consecuencias de erosión y escasez de agua.

Una reserva natural maravillosa

El desierto es de una belleza inusual. Aunque la gente crea que es un paisaje anodino y reiterativo, el que lo conoce no puede más que sucumbir ante un paisaje que cada minuto cambia. La luz solar, el recorrido del sol a través de las  horas imprime un carácter plástico distinto en cada momento del día. Y la noche, sin ningún tipo de contaminación lumínica, descubre un cielo incomparable, bello, plagado de estrellas

Mauritania es un país prioritario en la Agencia Española de Cooperación (AECID), y en los últimos años se ha convertido en uno de los países preferidos para el flujo de la inmigración irregular, debido a su cercanía con las Islas Canarias.

En 1989, el parque nacional mauritano 'Banc d'Arguin' fue admitido en la lista de los sitios declarados patrimonio mundial de la UNESCO. Franjeando la costa atlántica del desierto del Sáhara, el parque se compone de dunas de arena, manglares, pequeñas islas y aguas costeras. Sin embargo, es más conocido por su biodiversidad (pájaros, pescado, tortugas, delfines, etc.) y sus recursos dentro de la industria pesquera, manejados cuidadosamente por los pescadores locales del pueblo Imraguen.

Los Imraguen, o "los que recolectan vida", trabajan y viven de los recursos del parque. El gobierno no tiene ningún miedo de la explotación de dichos recursos por parte del pueblo Imraguen, sino todo lo contrario. Continúan haciéndolo con estilos de vida tradicionales, los propios Imraguen constituyen un pueblo especial de pescadores que, dicen los más viejos del lugar, fueron adiestrados por pescadores canarios.

OasisOasis de Tardjik.Pescan casi exclusivamente las especies de pescados migratorias utilizando los barcos de navegación tradicionales, y las técnicas de pesca antiguas, sin cambio alguno desde que fuesen introducidas. Y lo hacen a veces con delfines, en una especie de colaboración “consentida”.

Además, el parque tiene como intención integrar completamente a las poblaciones Imraguen con las políticas del parque, ayudándoles en su desarrollo socioeconómico y asegurándoles el mantenimiento de sus costumbres y tradiciones. Los puntos de entrada permanentes tienen el control de acceso al parque y son utilizados para el estudio. Los guardas realizan patrullas marítimas y controlan el acceso a las islas.

La Cooperación Internacional

En cuanto a la cooperación internacional, Mauritania es un país prioritario en la Agencia Española de Cooperación (AECID). En los últimos años se ha aumentado dicha cooperación, pues Mauritania se convirtió en uno de los países preferidos para el flujo de la inmigración irregular, debido a su cercanía con las Islas Canarias.

Si bien la cooperación oficial es muy notable, la que proviene de las ONG también lo es. Allí hay programas de la cooperación madrileña en Nouakchott, dirigidas a la formación de la mujer para desempeñar cargos de responsabilidad política, proyectos de CEAR, que tratan de habitabilidad; proyectos de salud y de prevención de la tuberculosis, con Médicos del Mundo; proyectos dedicados a menores, de Save the Children y otros proyectos cofinanciados desde España y que tienen contrapartes locales como los de Manos Unidas.

Valle de las 30.000 palmeras.Valle de las 30.000 palmeras, en Azougui.Manos Unidas financia proyectos de desarrollo en África, Asia, América Latina y Oceanía. Estos proyectos están elaborados por las personas del Tercer Mundo que solicitan la colaboración de Manos Unidas y tienen como objetivo mejorar las condiciones de vida para que puedan llegar a ser autosuficientes.

En la actualidad, Manos Unidas mantiene varios programas en Kaèdi y Nouskchott. Kaèdi es una población al sur de Mauritania, en la ribera del río Senegal. En general, el sur del país está bastante peor que el norte, por el que pasa la gran mayoría de turistas que quieren conocer el desierto, a diferencia del “poco” atractivo sur. Por eso casi todas las ayudas se quedan en el norte, más conocido internacionalmente.

La hermana Carmen Llorca, a la que conocí en 1997 en Nouakchott –excelente el bizcocho que prepara–, sigue trabajando con la población mauritana y se ha dejado la vida en ese país que ahora pasa por sus horas más bajas. Pero es en su entrega personal, en su entusiasmo y en su voluntad a toda prueba, el espejo en el que hay que mirarse para no dar ningún paso atrás y seguir apoyando al país y a sus gentes a pesar de las circunstancias por las que atraviesa.

Vamos a esperar que este temporal pase, que Mauritania vuelva a ser el país que fue y en el que yo he dormido en mitad de una duna, con el 4x4 abierto y las llaves puestas absolutamente tranquilo, en paz y sin ningún temor. Y que los esfuerzos por llevar ayuda y desarrollo no se pierdan en la inmensidad de ese país secuestrado por el terrorismo de los fanáticos.

 

PROGRAMAS DE MANOS UNIDAS

(Kaèdi) Aminata Diallo. Construcción y equipamiento de taller de costura para mujeres jóvenes.

(Kaèdi) Carmen Llorca. Centro de día de recuperación nutricional y formación de madres en barrio marginal.

(Kaèdi) Bakary Koita. Equipamiento de huerto y microcréditos para mujeres pequeñas empresarias.

(Nouakchott) Banoumou ould Lemrabott. Equipamiento para una granja-escuela para niños discapacitados mentales.

 

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