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Capacidad

Juanma Ortega, periodista-animador del “Carrusel Deportivo” (Cadena Ser)

Juanma Ortega

«Lo que queda al descubierto cuando nos desnudamos no es lo que NO somos capaces de hacer, sino lo que podemos conseguir. No es demagogia.»

Me pide FAMMA que dedique unas líneas a la discapacidad. Yo prefiero dedicarlas a la… capacidad. Sobre todo si partimos de la base de que todos somos discapacitados. No conozco a nadie capaz de volar sin avión o bucear sin escafandra. Todos necesitamos la ortopedia de la ropa para abrigarnos y algunos, como yo, las gafas que me evitan ver mi mundo como una colección de manchas. Todos somos discapacitados.

Lo que queda al descubierto cuando nos desnudamos no es lo que NO somos capaces de hacer, sino lo que podemos conseguir. No es demagogia. Hemos caído en algo que llamamos vida, cada uno con un bagaje. Unos felices, otros menos. Unos con dos brazos, y otros con uno. Este juego vital consiste en saber qué podemos hacer. Lo que no podemos hacer forma parte de las incógnitas de aquel dicho que escuché a un discapacitado maravilloso, condenado a muerte inminente por la medicina hace más de treinta años y, por supuesto, todavía vivo:

“No existen cosas imposibles, sino cosas que todavía no sabemos hacer”.  Sí. Somos discapacitados por no saber lo que podemos llegar a hacer con las armas que nos han sido dadas. Es curioso observar cómo se mide la capacidad o discapacidad en este mundo que entre todos hemos conformado. Para ser capaces sólo tenemos que saber hacer lo que se considera que todo el mundo puede hacer. La discapacidad, a priori, castiga, censura, desaprueba al que no tiene la “apariencia” de normalidad que alguien ha señalado como tal y, por ende, se le califica como “discapacitado” aunque sea de lo más inteligente y hábil. Será que nos encanta etiquetar a todo el mundo.

El único avance de la discapacidad, en lo que a etiquetas se refiere, es la sustitución del término “minusvalía” por el de “persona con discapacidad”. Pero, también, entre todos, tenemos que conseguir ver, entender, apreciar y normalizar a cualquier persona con discapacidad con la que nos encontremos como si fuera lo que es antes que nada: persona. Nada, os mando estas líneas en la seguridad de que sois de los míos. De los que hablan de… capacidad. Por cierto, de eso no hemos hablado. Que cada uno busque sus capacidades. Es sano.

 

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