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«La OMS está dominada por los intereses de las grandes multinacionales farmacéuticas»

Manuel Patarroyo, inventor de la primera vacuna sintética

Natural de Ataco (Colombia), el Dr. Manuel Elkin Patarroyo fue el creador de la primera vacuna química de la historia, la primera realizada íntegramente por un grupo hispano parlante y la primera también diseñada al margen de la industria farmacéutica. La Spf66 demostró, no sólo ser la vacuna más eficaz de la historia sino también la más segura. Motivo por el que en 1994 su creador recibió tres de los premios más prestigiosos del mundo: la medalla de Edimburgo, el Rober Koch de Alemania y el Príncipe de Asturias. Desde entonces, el grupo colombiano no ha cesado en su lucha permanente contra la malaria. Colfavax es el resultado de este nuevo producto con un 95% de eficacia en monos y que, según anunció el pasado 29 de octubre, en la Universidad Autónoma de Madrid, comenzará ensayarse en seres humanos el próximo otoño.

 

Javier J. García Miravete

Patarroyo en una exposiciónPatarroyo contempla una exposición sobre su vida.¿En qué estadio se encuentra la vacuna contra la malaria en estos momentos?

M.P. Hemos demostrado una eficacia del 95% en monos. Ya tenemos todo para la nueva vacuna. Colfavax es totalmente efectiva en las fases del merozoito. Sólo nos resta la fase del esporozoito del parásito del falciparum, porque tenemos que atajarle por todas partes. La hemos diseñado teniendo en cuenta la variabilidad genética de las diferentes razas humanas. En fechas próximas Chemical Reviews sacará nuestros últimos resultados, ya aceptados para su publicación.

¿Se han hecho más ensayos en seres humanos desde los últimos conocidos?

M.P. Estamos preparando el terreno para iniciar los ensayos en humanos el próximo otoño. Esta fase será coordinada por el Dr. Roberto Amador (médico internista y especialista en cuidados intensivos). A los voluntarios seleccionados les aplicaremos la vacuna y los expondremos para que les piquen mosquitos infectados de malaria.

¿Sigue en la idea de la donación gratuita de esta vacuna a la OMS o ha cambiado su primera intención?

M.P. No. La OMS está dominada por los intereses de las grandes multinacionales farmacéuticas, que han demostrado no ser los del Instituto de Inmunología de Colombia. Un grupo de amigos adinerados y yo formaremos un consorcio para asegurar la distribución internacional de la vacuna.

La vacuna contra la malaria se está investigando en otros laboratorios, ¿está usted al corriente de posibles avances en esta materia o, por el contrario, piensa que se está ganando tiempo y desorientando a la opinión mundial?

M.P. En España está muy publicitada la RTS norteamericana. Sin embargo, en sus publicaciones el ejército de Estados Unidos y el Clinic de Barcelona consideran protección “menos de 2.500 parásitos por mililitro en sangre”. Para nosotros, protección es cero parásitos por mililitro en sangre. Los conceptos son diferentes. Y aún así -20 años después de la Spf66- aun no han logrado reproducir aquellos resultados.

El científico colombiano Manuel Patarroyo, quien asegura que tiene a punto una nueva vacuna que protege en un 95 por ciento contra la malaria, ha expresado en la Universidad madrileña Francisco de Vitoria, su disposición a que el fármaco se distribuya de forma gratuita. Patarroyo se encontraba en España para presentar los resultados de las investigaciones sobre la nueva vacuna. Manifestó que tiene intención de reunir a un grupo de personas “muy adineradas”, cuyos nombres no ha desvelado, para formar un consorcio internacional y distribuir gratis la vacuna. Este investigador patentó la primera vacuna contra la malaria en 1986 con una eficacia que se situaba entre el 30 y el 40 por ciento, pero nunca se ha llegado a utilizar de forma masiva en los países más afectados por la enfermedad.

Ello se debe a los enormes intereses económicos y a que su vacuna no habla inglés, sino español, a decir de Patarroyo. El proyecto para conseguir la vacuna contra la malaria se lleva a cabo en la Fundación Instituto de Inmunología de Colombia, una entidad en la que trabajan ochenta investigadores y que cuenta con financiación de diferentes entidades y organismos españoles, entre ellos la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID) o la obra social de Caja de Navarra.

Ha puntualizado que el próximo otoño comenzarán los ensayos clínicos de la nueva vacuna en humanos, pero ha insistido en que las pruebas que ya se han realizado en una determinada especie de monos (cuyo sistema inmunitario es idéntico al humano) arrojan, según este experto, una eficacia de entre el 90 y el 95 por ciento. Patarroyo no ha querido fijar los tiempos y plazos que se podrían seguir durante los próximos años hasta conseguir la producción masiva de la vacuna contra la malaria. Según el científico colombiano, ya se han probado hasta 57 vacunas por parte de otros equipos de investigación de diferentes partes del mundo y ninguna ha conseguido resultados positivos.

Hasta tres multinacionales farmacéuticas se han interesado por su nuevo producto -que tampoco ha desvelado–, pero ha insistido en su intención de que un consorcio gestione la distribución gratuita de esa nueva vacuna. Manuel Patarroyo ha reconocido que en la actualidad no cuenta con la capacidad suficiente para la producción masiva de un fármaco que se debería aplicar a los 2.500 millones de personas que viven en las zonas de influencia de esta enfermedad. Patarroyo cree que la ciencia debe estar al servicio de la humanidad y ha denunciado la facturación millonaria que han conseguido algunos laboratorios gracias a la vacuna de la gripe A(H1N1), a pesar de que este tipo de gripe no era peor que otros conocidos.

¿Sigue trabajando en el sur de Colombia, en su laboratorio de referencia y con el equipo de siempre?

M.P. Claro. Es que la vacuna Colfavax es Colombia/Falciparum/Vaccine, y nuestros diferentes gobiernos siempre nos han ayudado económicamente. También están colaborando con nosotros, de forma muy importante, la Facultad de Farmacia de la Universidad del País Vasco y el Instituto de Parasitología López Neira de Granada

Contemplando una muestra.Patarroyo observa una muestra de su SPf66.¿Está usted siguiendo otras líneas de investigación de otras enfermedades? ¿Cuáles y cuál es su éxito, o no, por el momento?

M.P. Nosotros perseguimos un modelo matemático y racional para el desarrollo químico de vacunas contra todas las enfermedades. Llevamos muchos años trabajando en lepra, tuberculosis, tripanosoma cruzi y más recientemente en cáncer de cérvix (papiloma humano).
¿Le siguen apoyando desde la Administración española, teniendo en cuenta sus logros, experiencia y el Premio Príncipe de Asturias a la Investigación que usted ganó en 1994?
España ha jugado siempre un papel muy importante gracias al cariño que nos tenemos con la familia real. La Asociación Sadar, dependiente de Caja Navarra, y la AECID han sido siempre nuestros mejores aliados, y a ellos les debemos en gran parte los nuestros resultados.

¿Qué le hace falta, además de financiación, para conseguir la primera vacuna sintética de la historia de la medicina universal?

M.P. Nos queda la fase del merozoito, pero ya hemos pinchado a bastantes miles de monos y estamos totalmente seguros de nuestros resultados. Pronto vamos a producir para el mundo una vacuna “eficaz” (matizo) por el precio de un refresco.

Después de tantos años de lucha y decepciones –con el género humano más que con cualquier otra cosa– ¿le queda ilusión para seguir enfrentando al mundo?

M.P. No sólo es mi ilusión, sino también la de muchos otros. Ésta es una carrera, y nosotros vamos muy por delante. Eso molesta a bastantes con más medios y menos resultados. Calculo que en unos cinco años nuestra vacuna estará ya en fase de distribución a nivel internacional y habré logrado definitivamente aportar mi granito de arena a la humanidad.

¿Cuál es, según usted, el riesgo latente más importante para la humanidad con el que tenemos que contar en el futuro?

M.P. Según yo… Dejémoselo al filósofo ingles Thomas Hobbes, que en el siglo XVI escribió que “el hombre es un lobo para el hombre”. Algunos en lugar de devorar nos hemos empeñado en intentar salvar vidas. Las multinacionales farmacéuticas, la corrupción, el dinero fácil, la pobreza, la ambición de poder… y un largo etcétera.

Patarroyo en Ceuta.Patarroyo recibe el Premio Convivencia de Ceuta.

 

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