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«Comencé con una beca y el privilegio de trabajar en una emisora líder de audiencia»

Ana Pastor, periodista

Ana Pastor, periodista

 

Periodista 24 horas. Entrevistadora inconformista, exigente y valiente. Ana Pastor es el retrato de una generación. Incisiva en su trabajo y profundamente humana en su vida privada. Es la nueva apuesta de TVE para "Los desayunos", en sustitución de Pepa Bueno y tras haber pasado tres temporadas en "59 segundos".

Comenzó su carrera profesional en la cadena Ser, junto a Iñaki Gabilondo, uno de los profesionales más respetados del país. En aquella etapa alimentó la pasión por la profesión y aprendió el secreto de la credibilidad: saber pedir disculpas y reconocer los errores.

Ana Pastor es una periodista con alma africana que vive con intensidad la política, el fútbol y Níger. Una entrevistadora de lujo a quien han prestado su tiempo Graça Machel –la ex ministra de Mozambique, esposa de Nelson Mandela–, Ellen Jhonson-Sirleaf –la presidenta de Liberia–, o Mary Robinson –la ex presidenta de Irlanda, premio Príncipe de Asturias–. Y no solo ellas, porque por su mesa pasan cada día presidentes de gobierno, ministros, y otros artistas...

 

Fernando Berlín

Te incorporaste muy rápidamente a trabajar ¿no?

A.P. Sí. Fue el año en que terminé la carrera. Conseguí una beca en la radio en la que trabajaba el mejor periodista que he conocido, Iñaki Gabilondo. En la primera beca entré directamente en el turno de noche. A pesar de esa dureza tenía la ventaja de poder trabajar cerca de él y el privilegio de trabajar en una emisora líder de audiencia. Fueron siete años, cinco de ellos en la parte informativa de "Hoy por Hoy". Tuve, incluso, la posibilidad de compaginar esa actividad con Punto de fuga, un programa que había dirigido antes Mamen Mendizabal y cuyos contenidos eran sociales, muy comprometidos con el Tercer Mundo, con la discapacidad y con otros temas demasiado olvidados.

Fue una etapa en la que tuviste la oportunidad de viajar mucho.

A.P. Cuando Gabilondo se marchó a televisión yo pasé a la sección de Internacional de los informativos y durante esos dos años, casi tres, viajé a diversos acontecimientos internacionales.

Y a desastres naturales y a regiones agotadas por la hambruna...

A.P. Fui a cubrir los efectos del Tsunami, el terremoto de Paquistán, la muerte del Papa, las elecciones en las que Bush gana por segunda vez, e hice varios viajes a África: Darfur, Níger, el rastro de la inmigración por Senegal, Guinea Ecuatorial, Gambia, Liberia y Sierra Leona. Esos viajes han sido muy importantes para mí porque aportan una realidad muy diferente sobre lo que sucede en el mundo.

Algunas de esas imágenes deben dejar una huella...

A.P. Sí lo hacen. Salimos de viaje hacia el área afectada por el Tsunami 48 horas después de la ola que acabó con cientos de vidas. Ni siquiera habían podido quitar los cuerpos de las calles que habían sido arrastrados por el agua. Días después, el olor seguía siendo terrible. La estampa era muy dolorosa, pero el olor a descomposición, a abandono, lo era mucho más. Después he podido viajar en tres ocasiones a Afganistan donde están desplegadas las tropas españolas. Allí la situación también es terrible, no sólo por el hambre sino por la situación de la mujer que es absolutamente denigrante.

Muchas veces te dicen que no pierdas el Norte. Yo pienso que lo que nadie debería perder es el Sur. Debería ser un punto de referencia geográfico para cualquiera que desee tener una mirada abierta del mundo.

Ana Pastor

Pero hay una región del mundo que te tiene especialmente cautivada...

A.P. Muchas veces cuando trabajas en televisión te dicen que no pierdas el Norte. En realidad yo pienso que lo que nadie debería perder es el Sur. Debería ser un punto de referencia geográfico para cualquiera que desee tener una mirada abierta del mundo.

De hecho con Níger has establecido una relación intensa. Tú eres una activa militante de la Ong "Acoger y compartir" que tiene varios proyectos allí.

A.P. Sí, uno de ellos es en Haiti, el país más pobre de latinoamérica, y otro en Níger, el más pobre del mundo. Hubo un año en el que me pareció interesante ir a ver nuestros proyectos, porque entonces se cuestionaban mucho las actividades de las Ong en el extranjero. Hice un reportaje para la SER siguiendo el camino del dinero desde que sale del bolsillo de un ciudadano hasta que acaba materializado en un pozo o en una escuela. Fue una revelación. Yo tengo una parte de mi alma en Níger. Cualquiera que se sienta periodista debería pisar ese territorio, porque uno aprende allí las cosas que tienen verdadero valor.

De allí te hemos escuchado alguna vez contar historias increíbles para alguien del mundo desarrollado.

A.P. Hay historias que retratan muy bien la expectativa de vida para un niño en un país como ese: hasta los dos años de vida nadie les pone nombre, porque ésa es la línea que separa la vida de la muerte. Si superan esos dos años las madres creen que podrán vivir. No poder nombrar durante dos años a un bebé... es una realidad paralela a la nuestra. Pero en Níger ocurren fenómenos fascinantes. En época de grandes hambrunas, por ejemplo, nacen muchos gemelos. No hay una explicación científica, ni que en una familia haya habido antecedentes, creen que la naturaleza es tan sabia que los produce de dos en dos para que la familia, si pierde uno, tenga otro al que abrazar.

La radio te permitía estar en contacto con esa realidad, ¿no lo echas de menos?

A.P. Un aspecto positivo de la televisión es que su proyección te permite acceder a otros medios de comunicación. Así que, por fortuna, he tenido la oportunidad de seguir escribiendo sobre ello. Esta última vez que he visitado Níger publiqué el reportaje en la revista Yo Dona, de El Mundo, que siempre es muy sensible a los temas de mujer y compromiso. Y hombre, ahora no puedo viajar tanto durante el año, pero lo hago en verano.

¿Estás cómoda entonces en tu faceta televisiva?

A.P. Sí. Acabo de dar el cambio de "59 segundos" a "Los desayunos", y aunque la gente piense que es parecido, son formatos muy diferentes. He tenido la suerte de aterrizar en un programa que, creo, es el más completo de la televisión en el ámbito informativo. Tiene tres cosas fundamentales: un telediario de diez minutos, una entrevista y el debate. Es un sitio privilegiado para cualquier periodista que le guste la política y la información. Y tiene la entrevista que es un género apasionante y que te permite desarrollarte mucho como profesional. Así que recién aterrizada te puedo decir que es un master exquisito.

Sabes que nos está acogiendo ACCESIBLE, una revista sobre discapacidad. ¿Cómo es tu relación con el mundo de la discapacidad?

A.P. Las empresas en las que he trabajado siempre han tenido un alto grado de preocupación con la discapacidad. TVE, por ser un organismo público lo cuida mucho. Hay compañeros aquí que conviven con alguna. También lo viví de cerca en Globomedia, la empresa que creó "59 segundos". Allí, siendo una empresa privada, el compromiso es altísimo. Desde Javi que tiene Síndrome de Down y trabaja en la recepción, en el reparto, hasta gente que trabaja, codo con codo, en otras áreas como la de los guiones. Pero sin duda, en España, nos falta dar un paso con la integración. Igual que lo estamos haciendo con la conciliación de hombres y mujeres, de género y trabajo, en el área de la integración con la discapacidad se debe luchar mucho todavía.

De hecho en la política y en el periodismo hay quien sufre alguna discapacidad, incluso a causa del terrorismo...

A.P. Gorka Landáburu, por ejemplo. Él llegó a la discapacidad de una manera diferente –tras un atentado– y sufre daños en un ojo, un oído y una mano. Hay buenos ejemplos que demuestran que los límites solo están en la voluntad. Y no sólo en las tertulias. En TVE hay varios programas que dan muchos pasos para acercarse a la gente con problemas auditivos, por ejemplo, y otros programas con contenidos específicos.

¿Tú eres optimista con nuestra sociedad? ¿Crees que vivimos en una sociedad solidaria?

A.P. Soy muy optimista. A los jóvenes españoles se nos califica de apolíticos. Puede que sea verdad por el momento que nos ha tocado vivir, pues al fin y al cabo hemos nacido en democracia, pero somos la generación más comprometida con el Tercer Mundo de la historia de España. Ahora mismo cualquier jóven sabe lo que está ocurriendo en todo el mundo gracias a Internet. Eso le da la posibilidad de preguntar, de saber, de moverse y de querer ayudar. Hay muchísima gente comprometida directamente con una Ong, colaborando con parte de su sueldo, o que en verano se va a echar una mano. De hecho España es uno de los países más solidarios del planeta, no hay más que ver cuánto se destina a cooperación, y uno de los que más se moviliza para ayudar. Es bueno que de vez en cuando nos sintamos orgullosos y digamos que nuestro país lo hace bien.

Bueno. Para terminar volvemos al principio. Compartimos una pasión: mencionabas a Iñaki Gabilondo...

A.P. Para mí es el mejor periodista de este país. Creo que su capacidad de análisis y de valentía está muy por encima de la media del resto de los que nos dedicamos a la profesión, así que siempre le he considerado un modelo a seguir. En las entrevistas Iñaki me enseñó a escuchar, porque para él el titular nunca estaba ni en la pregunta ni en la primera respuesta. Haber aprendido a escuchar es una de las cosas que más le puedo agradecer.

Pero también tienes otros modelos en la profesión.

A.P. Sin ninguna duda, Pepa Bueno. He tomado el testigo de su programa pero he de decir que, mucho antes de que esto estuviera en la cabeza de ningún jefe y tomara esa decisión, Pepa era ya el modelo del que yo te hablaba: preguntas incisivas, valentía e independencia... Es una profesional que ha destacado en una empresa pública como TVE, donde ya nadie puede aducir razones políticas, sino sólamente periodísticas. Esto antes no pasaba, pero digo antes con el PP y antes con el PSOE... Ha sido una batalla de 50 años, de la que ahora se obtienen los frutos. Pepa, y tantos otros trabajadores de TVE, ha sido un símbolo de todo esto.

¿Un objetivo profesional?

A.P. Disfrutar. Es lo único que pido y de momento no me puedo quejar nada. Ahora –exclama– no me importaría nada trabajar como corresponsal en EEUU en la era Obama. Yo que soy obamista a tope, me encantaría hacer como ha hecho Lorenzo Milá.

¿Y un objetivo social? Porque no llevabas ni un mes en "Los desayunos" cuando abriste el programa con la hambruna de África...

A.P. El Sur no puede dejar de estar en la agenda, hay que evitar que sigamos instalados en el mundo egoista en el que llevamos tantos años. Una mañana la ONU presentó un informe alertando de que pronto serán 1.000 millones las personas que sufren hambre en el mundo. Ese mismo día supimos que en España uno de cada tres niños es obeso. Me pareció buena idea aproximar esas dos ideas y estropearle a más de uno el desayuno.

 

Autor de la entrevista: Fernando Berlín

Fernando Berlín es el creador de radiocable.com, una pionera radio por Internet que emite desde un domicilio y que ha obtenido el Premio Ondas, el Premio del Club Internacional de Prensa y el de periodismo "Nuevos Lenguajes". Con sólo un mes de vida, la emisora fue clasificada por Microsoft entre los 30 mejores medios de comunicación del planeta. Hoy tiene acuerdos con el Washington Post y la BBC. En paralelo a su trabajo de radiocable.com, Fernando Berlín, en la actualidad, participa, entre otras, en las tertulias políticas de "59 segundos" (TVE), "Hora 25" (Cadena SER) y de El Mundo televisión.

 

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